80 graduados cotizando. Salarios en pesos de 2026: los ingresos de 2023 ajustados por inflación (+16,9 %).
Salario promedio según los años desde el grado, frente a Lenguas y Cultura en todo el país.
Las mujeres graduadas de aquí ganan en promedio un 1% menos que los hombres.
Barras: graduados de cada año que cotizan hoy. Puntos: su salario promedio.
Mi peor inversión económica. Jamás dejaré de arrepentirme de haber invertido semejante mundanal de plata en una carrera tan mediocre.
Un desastre, no hay otra palabra. Yo estudié la carrera cuando aún se llamaba Lenguajes y estudios socio-culturales y al leer las dos experiencias que son de hace relativamente pocos años, es chocante ver que no se ha solucionado ninguno de los problemas y deficiencias que tenía el programa en mi época sino que además, ahora bajo el nombre de Lenguas y cultura, hay nuevos problemas y falencias. Sin conocer a las personas que escribieron las dos experiencias puedo decir que les creo al 100% todo lo que dicen, me sentí leyendo lo que por años y años llevo pensando, así que voy a hablar de mi experiencia sin meterme en asuntos más actuales que no conozco, sin embargo creo que mi historia como egresado le puede servir a alguien para que no se equivoqué como lo hemos hecho muchos. Durante el primer semestre todo el mundo parecía muy amable y las clases parecían interesantes y sobre todo novedosas, pero al ver todo en retrospectiva ya habían "red flags" que en su momento no capté, por ejemplo un profesor que iba a clase aparentemente alcoholizado, hablaba poco y solo nos ponía a leer bibliografía en clase sin ninguna guía o una profesora que hablaba toda la clase de su vida en Francia y de conceptos gaseosos como "Metanarrativas" o "Deconstrucción del sujeto" sin saber cómo explicarlos satisfactoriamente. Aunque realmente lo peor vino semestres después, era común ver que muchos profesores mostraran un alto grado de irritabilidad e intolerancia y que se dirigieran a los estudiantes sin una pizca de respeto, otros llegaban a clase sin haberla preparado a hablar de su vida o de algún tema que les indignara y en eso se iba el tiempo. Había dos corrientes por las cuales uno se podía ir, la de estudios culturales o la de pedagogía, la primera era la que más atención y predilección recibía por parte del departamento, a pesar de ser la que tenía menos solidez académica y coherencia. Como menciona uno de los comentarios, en esta corriente las clases básicamente consistían en lo que se puede llamar un adoctrinamiento político "woke" o de izquierda postmoderna, en el cual los estudiantes tenían que estar callados todo el tiempo sin posibilidad de establecer un dialogo con diferentes perspectivas y visiones de los temas tratados. Para resumir esta concentración no tenía ni pies ni cabeza y menos una aplicación a algo práctico o conectado con la realidad, por lo que quienes pensábamos en el futuro nos pasamos a pedagogía, que tenía menos recursos y menos profesores, y aunque aquí hubo algo más de rigor y claridad, el nivel estaba muy lejos de los programas que se especializan en la enseñanza de lenguas de la Javeriana, de la Nacional o de la Pedagógica. Al terminar materias se hacía una práctica y ¡Oh sorpresa! Solo existía un lugar para cada lengua que estudiábamos y lo peor es que los cupos eran limitados, así que si al instituto donde usted iba a hacer su practica por alguna razón no lo aceptaba pues se quedaba un semestre entero sin hacer nada y había que esperar hasta el próximo semestre y cruzar los dedos. Los que pasan a estos lugares normalmente se quedan ahí trabajando para siempre haciendo lo mismo, porque hay otro asunto y es que esta carrera no es una licenciatura ni tampoco es el programa clásico de lenguas modernas por lo que solo se puede trabajar en institutos privados de lenguas, los cuales (quitando los 3 grandes y serios que hay en la ciudad) tienen pésimas condiciones laborales y una gran inestabilidad en el flujo de trabajo y contratación. Recuerdo también que el departamento de lenguajes jamás se tomó en serio el tema de la traducción, así que esa área de trabajo tampoco estaba abierta para nosotros y como cereza del pastel, cuando varios salimos al mercado laboral vimos que había mucha gente enseñando lenguas pero que había estudiado otra carrera o peor aun, que no había ido a la universidad y que eran profesores simplemente por hacer unos cursos internacionales como el CELTA, cosa que yo no sabía cuando comencé la carrera, imagínese estar más de 4 años en una carrera como la que describo para salir y ver que para trabajar en lo mismo solo bastaba con hacer un curso intensivo de 3 meses. La carrera como todas las de los Andes es muy pero muy cara, con ese dinero puede ir a otra universidad donde va a salir mejor preparado, con algo más de oportunidades laborales y le sobrará algo de plata para después irse a viajar o hacer un posgrado, que por cierto, en las universidades del extranjero cuando usted quiere ir a hacer algo, la mayoría no mira ese título con buenos ojos así que es algo también para tener en cuenta.
Este programa es una de las decisiones más mediocres que he tomado a nivel personal y una falta de respeto a nivel organizacional. Alguna vez quize justificarlo en mi cabeza con la frase "me enseñó 1 idioma y la capacidad de aprender más facilmente otros, además de pensamiento crítico para el mundo de hoy" Pero la verdad es que defender esta carrera no tiene ni pies ni cabeza. Si eres una persona que se va a dedicar exclusivamente a la vida académica o a ser profesor, entonces tiene algo de sentido (y eso, porque por opciones más baratas obtienes más y/o mejores opciones). De lo contrario, invierte mejor tus recursos. La carrera básicamente es escuchar a los profesores hablar de micromachismos sin derecho a decir ni pio, largas antologías sobre la ideología woke dominante porque los docentes despedazan una posición que no sea similar. Siento que si bien la carrera me dió algunas cosas valiosas, desperdicié la oportunidad de haber estudiado con beca una carrera mucho más productiva y sobretodo mucho más práctica en Los Andes. Ahora me enfocaré en hacer un posgrado que me de más y mejores herramientas para el mundo real. Finalmente, agradezco que los profes siempre fueron amables y son absolutos cracks, pero el problema yace en que el pensum está muy mal construido, denotando bastante improvisación y falta de planeación y claridad en el. La carrera tiene un enfoque abstracto y cero práctico y ofrece pocas herramientas útiles para el mundo real, especialmente valiendo lo mismos 20 millones que otras como ingeniería.
Pésima decisión. Tanto que ya debería ser hora de que cierren esta carrera o de que en serio se replanteen seriamente lo que se espera de sus egresados. No diría que es del todo inútil, puesto que eso ya depende más bien de lo que se espera hacer después con esta carrera. Pues, si usted planea hacerse rico o rica, definitivamente este pregrado no es para usted. Sin embargo, si de verdad espera aprender de lenguas y lingüística independientemente de que eso tenga utilidad o no, puede que sea una buena opción. Lo que sí podría asegurar en base a lo que experimenté es que lastimosamente la universidad no es muy colaborativa con sus estudiantes.
Tiene razón