729 graduados cotizando. Salarios en pesos de 2026: los ingresos de 2023 ajustados por inflación (+16,9 %).
Salario promedio según los años desde el grado, frente a Ingeniería Química en todo el país.
Recién graduados: $4,7 M. A los diez años: $8,4 M, 78% más.
Ganan más de $20,3 M el 5% de ellos y el 4,1% de ellas.
Las mujeres graduadas de aquí ganan en promedio un 4% más que los hombres.
Las mujeres son el 50% de los graduados y el 50% de los 149 que ganan más de $12,2 M. El techo de cristal, carrera por carrera
Barras: graduados de cada año que cotizan hoy. Puntos: su salario promedio.
Es un estrés demasiado grande. Casi termino en suicidio para darme cuenta que la mayoría de la carrera no tiene una aplicación práctica.
La calificación del programa depende realmente de lo que usted este buscando al estudiarlo. Primero: no estudie ingeniería química porque cree que se volverá en "un químico, con titulo de ingeniero", o "un químico pero de escala industrial". Esto o es lo que hace un ingeniero químico, pero si no pregunta esto específicamente, nadie se lo dirá. Creo que a lo largo de la formación, no es claro que podrá hacer como ingeniero químico, porque, adicionalmente, los cursos suele estar bastante desconectados el uno del otro. Si desea que le enseñen, este no es un programa para usted. Aprenderá (o mas bien, podrá obtener la información que necesita para graduarse, porque realmente no necesariamente aprenderá) trabajando fuera de las clases. Requiere mucha autonomía. Si se califica frente al desarrollo profesional a nivel industrial, calificaría muy negativamente al programa porque esta muy alejado de la realidad de la industria en Colombia. Por eso mismo - independientemente de la realidad laboral del pais - tampoco es el programa correcto para obtener las herramientas que la industria del pais solicita. Está correctamente enfocado para investigación o desempeño profesional en investigación y desarrollo, principalmente en industrias europeas o americanas, principalmente por la formación de los profesores.
La carrera está construida para estudiantes que quieren dedicarse a la academia. Para el mundo profesional con ingeniería química aplicada pocas materias de las que se ven tienen utilidad. En cambio si lo que quiere el estudiante es seguir con una maestría, un doctorado y luego seguir en investigación muchas más le serán útiles. Creo que este es el elemento más desalentador cuando se quiere encontrar una razón que no sean eternas integrales, derivadas, y simplificaciones sin sentido para terminar la carrera.
La ingeniería química es una carrera con un gran campo de acción. Lo anterior, genera un reto pedagógico importante: ¿cómo educar en tantas áreas sin perder la cohesión entre las clases y un sentido global? En la universidad de los Andes la carrera de ingeniería química busca acercar a los estudiantes al diseño de procesos y el diseño de productos, con un enfoque especial en el mundo industrial. Teniendo esto en cuenta, la carrera no es una forma de química aplicada a la ingeniería ni una mezcla de química y matemáticas. A lo largo de la carrera, se estudian conceptos de física aplicada, debido a que la carrera tiene un enfoque a la industria y los procesos, la química a nivel molecular deja de jugar un rol importante, por el contrario se estudian modelos matemáticos, correlaciones que logran describir las propiedades a gran escala de la materia y los diferentes procesos que se llevan a cabo. Las leyes de la conservación de la materia y energía son dos pilares sobre los cuales se basa la carrera, los balances de materia y energía son la base de la mayoría de los cálculos. Así, la mayoría de procesos son descritos a partir de simplificaciones y generalizaciones que terminan siendo aceptables dada la magnitud de los procesos tratados. Paradójicamente, a pesar de la sobre simplificación de los procesos, la carrera profundiza de manera innecesaria en algunos temas, se adentra en conceptos teóricos que no tienen utilidad tangible, clases como fenómenos de transporte se pierden en la rigurosidad y exigencia académica y rompen el hilo conductor de la carrera. Se estudian herramientas complejas sin ninguna utilidad, a un nivel de detalle que logra confundir inclusive a los profesores que las enseñan y contrastan abruptamente con la sobre simplificación de los procesos estudiados en otras clases. Los profesores la mayoría tienen buen dominio de los temas que enseñan, con algunas excepciones, pero tienden a ser mejores investigadores que pedagogos, a algunos se les nota su falta de interés por la enseñanza y otros dejan mucho de qué desear en términos de su ética profesional. Al final, creo que la carrera me aportó herramientas suficientes para desempeñarme como profesional en una gran cantidad de sectores; aún así, creo que esta versatilidad trae consecuencias, como la falta de especialización en un área; que sí puede ser característica de otras ingenierías. Le recomiendo esta carrera a personas que sean apasionadas por el conocimiento y que les interese entender los fenómenos físicos que rigen los procesos.
No voy a repetir lo mismo de los demás. Comparto muchas posiciones sobre los profesores, las materias y los estudiantes. Además, si comparo esta carrera con las demás ingenierías, tanto por primera mano porque hago doble programa con otra ingeniería como por lo que conozco por otras personas, realmente el Pregrado de Ingeniería Química y el departamento en sí dejan mucho que desear.